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SiC | Baja California | Artistas
Javier Bátiz


Crédito de la imagen: Alma Moyrón-ICBC



Javier Isaac Medina Nuñez, mejor conocido como Javier Bátiz, nació en Tijuana, Baja California, el 03 de junio de 1944, allá por la calle 4°, a cuadra y media del parque Teniente Guerrero. Donde logro hacer un lado los cabarets de mujeres desnudas y poner el blues y el rock and roll a toda la avenida Revolución.

Reconocido como el padre del rock and roll mexicano, en 1957 fundó en su natal Tijuana un grupo llamados Los Tj´s con el que recogía fielmente las influencias musicales que se recibían en las ciudades fronterizas mexicanas de la música negra, blues y R&B de gente como T-Bone Walker, Muddy Waters, B.B. King, Chuck Berry, Howlin’ Wolf, James Brown, entre otros.

Bátiz sé traslado a la capital de México enseñándoles esa escuela musical a los grupos que en ese entonces parecían contentarse en grabar éxitos en inglés traducidos al español que los directores musicales de las compañías disqueras les imponían. Precisamente fueron Los rebeldes del rock los que en 1963, representados por tres de los integrantes, los hermanos Tena (Waldo, Américo y Polo) contrataron a Javier para que sustituyera en el grupo al cantante Johnny Laboriel, ya que pretendía continuar con su carrera como solista. En realidad los hermanos Tena los habían visto actuar en el Convoy Club, el lugar más rocanrolero e importante de esa época en Tijuana, y el estilo de cantar y de tocar la Guitarra de Javier Bátiz los había dejado impresionados, por lo que decidieron llevarlo al Distrito Federal.

El propósito de que Bátiz se convirtiera el cantante de Los rebeldes del rock no fue posible debido a la diferencia en su estilo y actitud; Javier venía influenciado por él autentico rock and roll nacido de la música negra, Los rebeldes de rock ya tenían un mercado que no era el que encajaba con Javier.

Primero actúo en La Fusa, uno de los primeros cafés cantantes de los sesenta donde Javier invitó a dos elementos de Los Tj’s de Tijuana para que lo acompañaran; después con gran éxito desarrollaría una temporada en el legendario Harlem, en donde se le reconoce como el gran icono del rock mexicano y su imagen es mistificada al relacionarlo con las pandillas de motociclistas famosas y temibles de aquel entonces como el caso de “Los nazis” de la colonia Portales. Fue Bátiz, quien en el periodo de 1963 a 1964, se convirtió en el representante de aquella generación existencialista que tantos dimes y diretes armó entre la sociedad conservadora de México.

Con Javier Bátiz se gestó en México el primer movimiento auténtico de rock en nuestro país y por ello su figura inspiró el nacimiento de una serie de grupos y bandas contestatarias que vivirían él autentico sentido contracultural que proponía el rock a nivel mundial, entre ellos la de los Three Souls in My Mind de Alejandro Lora, a finales de los sesenta.

Para 1968, Javier Bátiz se había convertido en una de las figuras más famosas del espectáculo en México y es contratado para realizar en el Terraza Casino la temporada más exitosa en centro nocturno que la historia del rock nacional haya registrado en toda su historia. Personalidades de todas las esferas sociales se reunían todas las noches para acusar llenos impresionantes en ese lugar, incluyendo a políticos, artistas, intelectuales, científicos, snobs, guaruras y golfos. Entre los más famosos que recuerde viendo a Bátiz, destaca Jim Morrison, cantante de The Doors, grupo que actuó en México en el Night Club más elegante de esa década: El Forum, ubicado a solo tres cuadras del Terraza Casino, de allí se explica que Morrison solo, sin guardaespaldas o amigos del grupo, de pronto haya aparecido sentado en una mesa bebiendo una cerveza y escuchando con gran agrado a Bátiz.

Esa popularidad lo llevó a presentarse en 1969 en el primer concierto masivo al aire libre en México celebrado por autoridades del departamento del Distrito Federal en la Alameda Central y en donde según cálculos de testigos presénciales, Javier tocó ante una audiencia de por lo menos 18 mil personas.

Para Javier Bátiz, como para la mayoría de los exponentes del rock, la década de los setenta se volvió critica a partir de la realización del festival de Avándaro en 1971 (evento en el que Bátiz no participa porque su actuación en el Terraza Casino no le permitió trasladarse al festival a tiempo por carretera).

Conocido como maestro de músicos como Carlos Santana, Alex Lora, Abraham Laboriel, Fito de la Parra (Canned Heat), y Guillermo Briseño, la figura de Javier Bátiz va mucho más allá. Con una impresionante Carrera de más de 50 años de rock ininterrumpido, Javier comienza el nuevo siglo mejor que nunca, Empezando con su colaboración en el disco “Boogie 2000” de Canned Heat, con el tema “The world of make believe” canción que tomó los primeros lugares en Europa, por la cual viaja con Canned heat en gira por Milán, Ceseña, Terramo y Nápoles, en Italia. Presenta su grabación Metromental que apareciese el genio setentero, con un tratamiento actual en arreglos y producción de Tony y Beto Méndez y con colaboraciones especiales de Alex Lora, Lalo Toral (Locos de ritmo), Guillermo Briseño, Nando Estevané, y Fernando Vahaux, entre otros.

En el 2001, presenta material inédito que se grabó en los sesenta, llamado "El rock de los 60's" con Javier Bátiz. Este año parece ser un año lleno de giras y mucho trabajo, fue muy especial ya que Javier fue reconocido en diferentes eventos por su trayectoria musical, y uno de los más importantes en el que se develara su figura en el Museo de Cera de la Ciudad de Tijuana, su ciudad natal.

En el 2002, presentó una recopilación en un disco doble con la música que lo dio a conocer con el nombre "El baúl del brujo", vuelta a grabar en sonido digital, sin perder el estilo Bátiz este material dejó un buen sabor de boca, también presentó un disco instrumental el cual se llamó "La pura lira" y un otro disco de rock en español en cual también tuvo a grandes invitados como a Felipe Souza, entre otros.

El 2003 fue un año muy importante para Bátiz, ya que su recopilación "El baúl del brujo" fue un éxito, por lo que se grabó el volumen 3 y 4, en los cuales continuó teniendo un estilo único. Ya en el 2004, empieza con los siguientes dos que serían el volumen 5 y 6, pero ahora con la colaboración del ingeniero Merecio Mazzetti, y como productora musical su esposa Claudia Madrid y la fotografía de Víctor M. Vera, logrando sacar a la luz pública estos dos nuevos discos en donde se logra juntar en la recopilación canciones más bluseras y más negras, con una pizca de rock en español que no se le deja de lado, se logra incluir dos canciones inéditas del maestro Bátiz, este año también fue el inicio de una gira muy importante por el país con la gira de “Mexicanos al grito de rock”, por varias ciudades del país.

En 2006 fue un año lleno de vigor, de trabajo, de reconocimientos, empieza temporada en una prestigiada empresa en Tijuana: inicia con su Escuela de Guitarra. Sale a la venta a mediados de año su disco número 14 para Discos Denver, titulado “Javier Bátiz, 16 grandes éxitos”.

Para 2007 Bátiz cumple 50 años de carrera, y festejando este gran acontecimiento sale a la venta una selección de tres discos llamados “Las sesiones de Bátiz” donde se encuentran canciones inéditas de su autoría, donde comparte con muchos artistas conocidos entre ellos Macaria, donde canta una serie de canciones, así como Valerie Jodorowski, Baby Bátiz, entre otros. También será un año de conciertos, grabaciones, programas de televisión.

Javier Bátiz tiene más de 25 discos grabados. En mayo de 2011 fue acreedor al Reconocimiento al Creador Emérito por parte del Programa de Estímulos a la Creación y al Desarrollo Artístico de Baja California (PECDABC) otorgado por el ICBC y CONACULTA.


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